Cara a cara otra vez. Como hace 112 años, cuando se cruzaron —y con bronca— por primera vez. Pero hace ya un buen tiempo que lo más osado se agota en la previa, con una expectativa por hacer morder el polvo a los “primos” que ninguno de los dos termina por concretar. Belgrano y Talleres reeditarán este domingo el capítulo 407 de un clásico que, en sus últimas seis ediciones, sólo encadenó empates para alimentar la esencia del derbi más equilibrado del fútbol profesional argentino. Igualados en cantidad de triunfos (133 por lado), el nuevo choque amenaza por séptima vez consecutiva con inclinar la historia hacia un lado.
Está claro que, en estos partidos, el hincha sólo aspira a un resultado: el triunfo. Y hace ya un buen rato que ninguno de los dos tiene motivos de festejos. De hecho, hace ocho años que oficialmente no se vencen, aunque en ese lapso Talleres celebró un par de triunfos amistosos (2-0 en 2019 y 3-0 en 2023).
Tal vez porque en los clásicos siempre se espera el resultado positivo, la serie de empates parece interminable e indigerible. De manera especial para Belgrano, ansioso por volver a celebrar un triunfo que se hace desear, en la peor racha adversa que haya tenido en el devenir de un historial que, si pierde este domingo, volvería a manos rivales después de 23 años.
Ahora, el Pirata lleva casi ocho años sin ganar (2-1 en un amistoso del 22 de julio de 2018), pero está a un mes de cumplir ¡20 años! sin una victoria oficial (2-1 el 15 de abril de 2006 por el Clausura de la B Nacional).
Por el lado de la “T”, que en las últimas temporadas sonrió mucho más seguido que su tradicional adversario (sólo perdió el citado amistoso en los últimos 16 cruces oficiales y amistosos), también hay objetivos por cumplir: volver a liderar el historial absoluto después de más de dos décadas (desde el 20 de septiembre de 2003).
Belgrano vs Talleres, el clásico de siempre. (Archivo / La Voz.)
Claro que, en el abanico inmenso de estadísticas y matices del clásico, cada uno lleva agua para su molino. Del lado de Belgrano se resalta la primera bronca, aquella del 17 de mayo de 1914, cuando chocaron por primera vez en un cotejo en el que los de Alberdi ganaban 1-0 en el Gigante (por entonces apenas un potrero), antes del escándalo que derivó en la suspensión y el retiro de la “T” con apenas un puñado de minutos jugados. Desde entonces, y durante el primer medio siglo del historial (hasta el 4 de julio de 1965), fue el dominador absoluto de un registro teñido hasta allí de celeste.
Por el lado de Talleres, el eje se enfoca en que los albiazules ganaron más finales que su rival (7 a 4, incluyendo el denominado “Clásico del Siglo” de 1998, con un ascenso a Primera en juego) y que aventajan a los celestes en clásicos oficiales considerando la sumatoria de partidos de amateurismo, profesionalismo, Liga Cordobesa y AFA, que algunos estiman en una diferencia de 20 triunfos.
La rivalidad tomó estado nacional hace 52 años. El 4 de agosto de 1974, el clásico cordobés comenzó a cobrar otro calibre. Ese día, por la tercera fecha del Campeonato Nacional, chocaron en la cancha de Instituto —la Boutique estaba cerrada por refacciones— en el primer duelo disputado en el ámbito de la AFA. Talleres, que acababa de iniciar el proceso más exitoso de su historia hasta entonces, intentaba desbancar a un Belgrano que lucía predominante en la primera mitad de los ’70. La expectativa fue mayúscula y el resultado anticipó una tendencia que, a nivel afista, viene marcando la ruta: empate 1-1.
A partir de allí, las igualdades han gozado de mayoría absoluta en torneos de AFA, ya que más de la mitad de las veces que se enfrentaron no hubo vencedores ni vencidos. En los 45 partidos jugados a nivel nacional hubo 24 empates (54 por ciento del total), con mínima paternidad de los albiazules, que se impusieron 11 veces contra 10 del Pirata, una estadística que el equipo de Ricardo Zielinski buscará empardar.
Talleres accede al nuevo clásico con números más positivos en los últimos tiempos. Este domingo, el Matador pretende estirar su racha oficial sin derrotas ante la “B”, que ya suma un invicto de 15 cotejos (tres victorias y 12 empates). Aunque, por imperio de tantas igualdades, acumula también casi ocho años sin poder derrotar a los celestes. En este juego de parcialidades, si este domingo hay un triunfo Pirata, paradójicamente los de Alberdi seguramente saldrán a presumir que llevan ocho años sin derrotas ante el tradicional adversario.
En Alberdi, escenario del encuentro, Belgrano acumula 10 partidos sin derrotas ante la “T”, con cuatro triunfos (todos amistosos) y seis empates. Su última caída allí fue en un amistoso del 27 de mayo de 1981, cuando el visitante se impuso 1-0 con gol de Luis Ludueña. Para encontrar un éxito oficial albiazul hay que retroceder hasta el 15 de abril de 1979, cuando celebró un 1-0 por el Apertura de la Liga Cordobesa (gol de José Omar Reinaldi). Sin embargo, el dato clave para los albiazules es que, jugando de manera oficial, suman 14 visitas sin derrotas, con cinco victorias y nueve empates. ¿Algo más? Sí: en los seis partidos de AFA jugados en el Gigante no hubo vencedores ni vencidos; sólo se registraron empates.
Belgrano vs Talleres, el clásico de siempre. (Archivo / La Voz.)
Desde aquel lejanísimo 1914, los números arrojan una asombrosa paridad: 133 victorias de cada lado, además de 139 empates y la particularidad de un partido sin resultado conocido debido a un boicot de la prensa a un encuentro correspondiente al Neder Nicola de 1975 que hasta hoy nadie ha podido documentar fehacientemente.
Al margen de tantos números, broncas y rivalidades, hay algo innegable: a la hora de salir a la cancha, los jugadores saben que cargan con la mochila que tantas veces le pone la tribuna, aquella que reza eso de “el domingo tenemos que ganar”, una frase que, a fuerza de la catarata de empates, está escrita en la cuenta del debe de ambos clubes.
Historial Belgrano vs Talleres: Totales
Jugaron: 406
Belgrano ganó: 133 (647 goles)
Talleres ganó: 133 (663 goles)
Empataron: 139
Sin resultado: 1
EN AFA
Jugaron: 45
Belgrano ganó: 10 (36 goles)
Talleres ganó: 11 (41 goles)
Empataron: 24





