El fútbol tiene estas cosas. A veces, el que quiere no puede, y el que se defiende, se lleva el premio que fue a buscar. Esta tarde, en una Alberdi que ardía, Talleres demostró que hoy por hoy está un escalón por encima en cuanto a propuesta futbolística, aunque el marcador se empecine en decir lo contrario. Fue un 0 a 0 que castiga la ambición del Matador y premia el orden defensivo de un Belgrano que apostó casi exclusivamente al talento de Lucas Zelarayán.
Desde el arranque, la "T" se plantó con autoridad. Con Matías Galarza como eje y un Rick Lima indomable por las bandas, el equipo de Tevez avisó temprano. La más clara del primer tiempo nació justamente de una apilada del brasileño que terminó en un centro atrás que Ronaldo Martínez no llegó a conectar por milímetros. El murmullo en el Gigante era la prueba fehaciente de que Talleres mandaba en el trámite.
En el complemento, el partido se tornó más físico y trabado. La salida de Rick (por un golpe) le quitó frescura al ataque albiazul, aunque el ingreso de Valentín Dávila —quien llegó entre algodones— le dio otra referencia de área. Sobre el final, Guido Herrera apareció cuando tenía que aparecer para tapar un remate aislado de Rigoni, recordándonos por qué es el capitán y el seguro de vida de este equipo.
Nos volvemos a casa con la sensación de que se perdieron dos puntos. Fuimos superiores, tuvimos la pelota y las intenciones, pero el arco se cerró. Séptimo empate consecutivo en el historial oficial, una estadística que parece una broma de mal gusto para el fútbol cordobés, pero que hoy nos deja con la tranquilidad de que la identidad de este Talleres no se negocia, ni siquiera en territorio enemigo.
La voz de los protagonistas
Tras el encuentro, el capitán Guido Herrera analizó el resultado:
"Vinimos a buscar los tres puntos, se vio desde el minuto uno. Tuvimos las más claras, pero los clásicos son así, se definen por detalles y hoy la pelota no quiso entrar. Nos vamos masticando bronca porque queríamos regalarle el triunfo a la gente".
Por su parte, Augusto Schott, de gran despliegue por la banda derecha, agregó:
"Sentimos que fuimos protagonistas en una cancha difícil. Mantuvimos el arco en cero y eso es importante, pero nos falta ese último toque para terminar de plasmar en el resultado lo que hacemos en el juego".



