En la previa del partido, La Voz dialogó de manera exclusiva con el presidente de Talleres, Andrés Fassi. El dirigente habló sobre lo que representa el clásico para la ciudad, el desafío de jugar en Alberdi, la relación institucional con el presidente de Belgrano, Luis Fabián Artime, y también se refirió a los objetivos deportivos del club.
A continuación, el diálogo completo.
–¿Qué significa el clásico Belgrano–Talleres? ¿Puede ser un hito en la campaña?
–El clásico es el partido esperado por todos: es especial, con una repercusión muy significativa para el hincha y para la ciudad. La pasión con la que se vive lo convierte en un momento muy distinto. Se vive con una intensidad especial. Ha sido una semana muy especial, con dos partidos muy difíciles: el jueves con Instituto y, en tres días, el clásico con Belgrano. Son semanas en las que el jugador, el cuerpo técnico, los dirigentes y los hinchas esperamos con alegría vivir esta gran fiesta del fútbol. Ahora les toca a ellos ser locales; Talleres los visita. Y nos hemos preparado de la mejor manera para hacer un gran partido. Ganar un clásico es una de las mayores alegrías que podés darle a tu gente.
–¿Un empate es un buen resultado?
–Uno nunca sale a jugar un partido para empatar: siempre buscás ganar, más en un clásico. Después, el fútbol es fútbol: te da y te quita, es caprichoso. Siempre hay que tener equilibrio, más si te toca conducir una gran institución como la que tengo el orgullo de presidir. No conozco a nadie que, empatando un partido, salga contento. Menos en Talleres. Siempre buscamos ganar.
–¿Qué significa jugar en Alberdi y cómo ve a su rival?
–Es un gran desafío para Talleres, en este momento, visitar al clásico rival en su cancha. Este Belgrano está jugando muy bien y consolidando un estilo muy definido. Será un gran partido: los dos saldrán a ganar. Cuando eso ocurre, seguramente se podrá ver un gran espectáculo. Ellos harán una gran fiesta de recepción, y así tiene que ser. Ya le tocará a Talleres vivir una gran fiesta en el Kempes. Pero Talleres irá a Alberdi y no estará solo: habrá más de dos millones y medio de hinchas desde sus hogares generando apoyo al equipo.
–¿Clásico con público local solamente o también con visitantes?
–El clásico con las dos parcialidades… Un clásico con las dos hinchadas le da al fútbol una esencia muy distinta. La esencia del fútbol es generar un partido con las dos hinchadas en un estadio. Habrá que buscar momentos para hacer clásicos con las dos hinchadas. Talleres siempre está dispuesto a generar esta fiesta.
–¿Cómo es la relación Artime–Fassi? ¿Cómo evalúa cada uno la gestión del otro?
–La relación que tenemos con Luifa (Artime) es de mucho respeto, una relación institucional. Entendemos el rol que ocupamos. Sabemos que es muy importante para el desarrollo de nuestras gestiones, para que nuestras instituciones crezcan. No tenemos que olvidarnos de que somos parte muy significativa del crecimiento del fútbol de Córdoba y del argentino. Artime y su comisión directiva han desarrollado una muy buena gestión, ordenada y de crecimiento. La dirigencia anterior también hizo grandes cosas por Belgrano, para que hoy Artime y su buena conducción puedan consolidar una institución saludable y sustentable.
–¿Belgrano tiene mejor relación que Talleres en AFA? ¿En qué puede incidir?
–Talleres siempre ha tenido una posición muy propositiva para el desarrollo del fútbol argentino y, en defensa de los intereses del club, la recuperación de los vínculos con AFA nos abre nuevamente la posibilidad de aportar para que el fútbol genere más valor, siga ampliando la industria y fortalezca nuestra función social”.
–Objetivos deportivos y futbolísticos. Los hinchas quieren que le vaya mal al rival. ¿Por qué para los dirigentes no es así?
–Nuestro objetivo deportivo es entrar entre los ocho para avanzar a la zona de playoffs. También buscamos seguir avanzando en la Copa Argentina y llegar a fin de año con la posibilidad de que Talleres juegue nuevamente una copa internacional. Nosotros, como hinchas, queremos que nos vaya siempre mejor que al rival. Y como dirigentes tenemos la responsabilidad de que el fútbol mejore la vida de la gente y deje un legado a la comunidad. Desear que al otro le vaya mal es nivelar hacia abajo. Nosotros siempre queremos estar por encima de nuestros rivales, pero entendiendo que hoy el fútbol de Córdoba está atravesando uno de sus mejores momentos en la historia.



